Cómo Limpiar las Orejas, Ojos y Garras de tu Perro o Gato en 2026: Guía Paso a Paso

¿Sabes cuántas visitas al veterinario se podrían evitar simplemente limpiando bien las orejas, los ojos y cortando las garras de tu mascota a tiempo? La respuesta te sorprenderá. Según la Asociación Veterinaria Española de Pequeños Animales (AVEPA), la otitis es una de las diez causas más frecuentes de consulta en perros, y muchos casos se deben a una higiene auricular descuidada. En este artículo te enseñamos a limpiar las orejas, ojos y garras de tu perro o gato en casa de forma segura y sin estrés. Tiempo de lectura: unos 8 minutos.

Por qué importa la higiene de orejas, ojos y garras

Muchos tutores se centran en el baño y el cepillado, pero pasan por alto tres zonas que acumulan suciedad, bacterias y hongos con rapidez: las orejas, los ojos y las garras. Los errores en estas áreas tienen consecuencias reales.

Las orejas de perros con pabellones caídos —razas como el cocker spaniel, el beagle o el basset hound— retienen humedad y calor de forma especial. Si no las limpias cada dos o tres semanas, la cera se acumula y se convierte en el caldo de cultivo perfecto para hongos y bacterias. El resultado es una otitis que puede cronificarse y requerir tratamiento antibiótico durante semanas. Con los gatos el riesgo es similar, aunque su anatomía auricular suele favorecer la autolimpieza en mayor medida.

En cuanto a los ojos, las secreciones leves son normales: el lagrimal trabaja sin parar. El problema llega cuando esas lagañas se acumulan, se secan junto al pelo periocular y forman una costra que irrita la piel o favorece infecciones. Las razas braquicéfalas —carlino, bulldog francés, persa, exotic shorthair— son especialmente vulnerables por su conformación facial.

Las garras, por su parte, no se desgastan igual en todos los perros. Los que caminan mucho por asfalto o cemento las liman de forma natural. Los que viven en piso y salen poco a superficies duras acaban con garras largas que deforman la postura al caminar y pueden llegar a clavarse en la almohadilla. Esto duele, y mucho.

Cómo limpiar las orejas de tu perro o gato: paso a paso

Antes de empezar, ten a mano una solución limpiadora auricular específica para mascotas (no agua, no aceite, no agua oxigenada), varias bolitas de algodón o gasas y un premio de alta motivación. La primera limpieza siempre es la más difícil; la décima, un trámite.

Para el perro:

  1. Coloca a tu perro en una posición cómoda. Si es pequeño, puedes ponerlo sobre una mesa acolchada.
  2. Levanta el pabellón auricular con suavidad y observa el interior. Un oído sano huele neutro, tiene algo de cera de color beige claro y está limpio.
  3. Aplica unas cinco o seis gotas de la solución en el canal auricular. Nunca introduzcas bastoncillos: llegan donde no deben y pueden compactar la cera o lesionar el canal.
  4. Masajea la base de la oreja durante veinte o treinta segundos. Escucharás un sonido húmedo: es normal.
  5. Suelta al perro y déjale sacudir la cabeza. La solución arrastrará la suciedad hacia fuera.
  6. Limpia el exceso con una gasa o algodón. Solo la parte visible, nunca introduciendo el dedo.

Para el gato: el protocolo es similar, pero requiere más calma. La mayoría de los gatos no toleran bien la manipulación de sus orejas al principio. Empieza en sesiones muy cortas —dos minutos, con premio al final— para que el gato asocie la limpieza con algo positivo. Con la solución, basta con una o dos gotas aplicadas en la parte visible del canal; los gatos suelen autolimpiarse parte del resto.

Frecuencia recomendada: cada dos semanas en razas de oreja caída, una vez al mes en razas de oreja erguida. Puedes consultar nuestra guía de calendario preventivo para integrar estas rutinas en el calendario de tu mascota.

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Cortar las garras requiere técnica y paciencia, pero cualquier tutor puede aprender a hacerlo en casa.

Cómo limpiar los ojos de tu mascota: lagañas, secreciones y señales de alerta

Limpiar los ojos es quizá la tarea más sencilla de las tres, pero también la que más tutores postergan. Establece un hábito diario o en días alternos, especialmente si tu mascota tiene pelo claro: las secreciones oculares oxidan el pelo y producen esas manchas rojizas características que tanto preocupan.

Qué hacer:

  • Usa gasas estériles o toallitas oculares específicas para mascotas, humedecidas con suero fisiológico o solución oftalmica sin conservantes.
  • Pasa la gasa desde el ángulo interno del ojo hacia afuera, con un movimiento suave y continuo. Una gasa por ojo para evitar contaminaciones cruzadas.
  • Si hay una costra seca que no sale, humedécela durante un minuto antes de intentar retirarla. No tires con fuerza.

Qué no hacer: nunca uses bastoncillos de algodón cerca del globo ocular, ni apliques ningún producto medicado sin prescripción veterinaria. El ojo es un tejido muy sensible y una infección mal tratada puede evolucionar rápido.

Señales de alarma: si las secreciones son verdosas, amarillas, espesas o tienen mal olor, si el ojo está enrojecido, si tu mascota se frota la cara con la pata o guiña de forma constante, es hora de llamar al veterinario. No esperes.

Las razas braquicéfalas merecen mención aparte. Su conformación craneofacial hace que el conducto lagrimal sea más corto y esté deformado, lo que produce un lagrimeo excesivo crónico. En estos casos, la limpieza diaria es imprescindible y algunos individuos requieren además tratamiento continuo prescrito por el veterinario.

Cómo cortar las garras de tu perro o gato: técnica segura y sin drama

Cortar las garras es el procedimiento que más vértigo genera entre los tutores. El miedo a llegar a la pulpa —ese tejido vascularizado e inervado que queda visible en forma de línea rosada en garras claras— es completamente comprensible. Pero con las herramientas correctas y algo de práctica, es muy manejable.

Herramientas: elige un cortaúñas en guillotina o en tijera diseñado para mascotas. Los humanos no valen: no tienen el ángulo adecuado y aplastan la garra en vez de cortarla limpiamente. Ten a mano polvo hemostático o fécula de maíz por si acaso llegas a la pulpa.

Paso a paso:

  1. Elige un momento en que tu mascota esté tranquila, preferiblemente tras el paseo o el juego.
  2. Ilumina bien la garra. Si es clara, la pulpa es visible como una zona rosada. Corta dos milímetros por delante de ella. Si la garra es oscura —frecuente en muchos perros—, corta pequeñas láminas de tres en tres milímetros hasta que el centro del corte empiece a mostrarse blanquecino o grisáceo; ahí para.
  3. Corta con un movimiento firme y rápido. La indecisión hace el corte más incómodo.
  4. Premia inmediatamente después de cada garra, no al final de las veinte. El refuerzo inmediato es la clave del condicionamiento positivo.

En los gatos, un truco eficaz es esperar a que estén dormitando y relajados. Presiona suavemente el dedo de la pata para extruir la garra y corta la punta curvada en ángulo recto. Si el gato usa rascador con frecuencia, sus garras delanteras estarán más en forma y necesitarán menos cortes.

Licencia Creative Commons — Ecuphar España

Productos recomendados y precios en España en 2026

El mercado veterinario español ofrece una variedad interesante de productos para estas rutinas. Estas son las categorías que vale la pena considerar, con orientación de precios:

Soluciones limpiadoras de oídos: los productos de marcas como Virbac (EpiOtic), Beaphar o Ecuphar (Otoclean) oscilan entre 6 y 12 euros en clínicas veterinarias y parafarmacias. Evita los productos con alcohol o cloruro de benzalconio: pueden irritar el canal auditivo.

Cortaúñas para mascotas: el rango de precios va de los 8 euros (marcas genéricas) a los 25-30 euros (cortaúñas profesionales con sensor de pulpa integrado o cuchilla de acero inoxidable de alta calidad). Para uso doméstico ocasional, un modelo de 10-15 euros es suficiente.

Toallitas oculares y suero fisiológico: las toallitas específicas para ojos de mascotas cuestan entre 4 y 8 euros el paquete de veinte unidades. El suero fisiológico en monodosis (sin conservantes) es aún más económico y versátil. Puedes encontrarlos en veterinarias, Kiwoko, Tiendanimal o Amazon.

Un apunte honesto sobre los «productos naturales»: el aceite de coco y el aceite de almendras se anuncian a veces como limpiadores auriculares alternativos. En la práctica, su eficacia es menor que la de los productos formulados específicamente y, en oídos con infección, pueden empeorar la situación. Consulta siempre con tu veterinario antes de cambiar de producto.

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Los productos específicos para mascotas garantizan seguridad y eficacia que los productos de uso humano no pueden ofrecer.

Cuándo debes acudir al veterinario

La higiene domiciliaria es preventiva, no terapéutica. Si detectas alguna de las siguientes señales, la visita al veterinario no se puede posponer:

  • Orejas: olor intenso y desagradable, secreción oscura tipo «café molido» (posible infestación de ácaros), rascado compulsivo, sacudidas frecuentes de cabeza, enrojecimiento o hinchazón del pabellón auricular.
  • Ojos: secreción purulenta, enrojecimiento marcado de la conjuntiva, opacidad de la córnea, blefaroespasmo (ojo que no puede abrirse bien), fotofobia.
  • Garras: garra que ha crecido tanto que se ha curvado hacia la almohadilla, claudicación al caminar, inflamación o supuración en la base de la garra, garra partida que duele al tocarse.

En caso de duda, más vale una consulta de diez minutos que una semana de infección avanzada. Puedes leer más sobre cuándo acudir al especialista en nuestra guía de salud preventiva para mascotas.

Conclusión

Limpiar las orejas, los ojos y cortar las garras de tu perro o gato es una de esas tareas que se aprenden en diez minutos y se agradecen durante años. No necesitas ser veterinario, solo constancia, los productos adecuados y una buena dosis de paciencia con tu mascota las primeras veces. Si integras estas rutinas en tu calendario mensual, estarás ahorrando en consultas veterinarias y, sobre todo, evitando molestias innecesarias a tu compañero.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar las orejas de un perro?

Depende de la raza y el estilo de vida. Las razas con orejas caídas (cocker, beagle, basset) necesitan una limpieza cada dos semanas aproximadamente. Las de orejas erguidas (husky, pastor alemán, gato doméstico) suelen valerse con una vez al mes. Si tu mascota nada o se baña con frecuencia, aumenta la frecuencia de limpieza.

¿Se pueden usar bastoncillos de algodón para limpiar los oídos de mi mascota?

No, en ningún caso. Los bastoncillos pueden empujar la cera hacia el interior del canal auditivo en lugar de sacarla, compactar los residuos y lesionar la membrana timpánica. Usa siempre algodón o gasas en la parte visible y una solución limpiadora de buena calidad para el canal profundo.

¿Qué pasa si no corto las garras de mi perro o gato?

Las garras demasiado largas alteran la postura natural al caminar, sobrecargan las articulaciones y, en casos extremos, se curvan hacia las almohadillas y las perforan. También pueden engancharse en alfombras o tejidos y provocar desgarros dolorosos. En gatos que usan rascador con regularidad, las garras delanteras pueden mantenerse en forma algo mejor, pero las traseras siempre requieren atención periódica.

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